Sabemos de piel

ADN de Aveno

La avena es un cereal que se utiliza desde la antigüedad en tratamientos para la piel, tanto por sus propiedades nutritivas como cosméticas. Se han realizado diversos estudios y evaluaciones sobre la acción de este producto, los cuales demostraron que la presencia de avenantramidas, fenoles y glucosaminoglucanos son los responsables de las propiedades humectantes, protectoras y nutritivas que actúan sobre la piel.

Es por ello que actualmente, la avena, está cobrando un renovado valor desde el punto de vista dermatológico, siendo utilizada en diferentes tratamientos, debido a sus vastas propiedades dermatocosméticas y protectoras. Sobre el cabello, ejerce un efecto fortalecedor, mientras que sobre la piel, produce una acción humectante, útil en procesos eccematosos e irritaciones cutáneas.

De esta manera, gracias a las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de la harina de avena, su uso es altamente eficaz en una amplia variedad de enfermedades inflamatorias dermatológicas, tales como prurito, dermatitis atópica, erupciones, psoriasis, entre otras afecciones.

Obtención y componentes esenciales de la avena

COMPONENTES BENEFICIOS
Agua, gran variedad de sales minerales y oligoelementos, entre ellos: fósforo, magnesio, sílice, hierro, zinc y selenio. Eficaces resultados especialmente casos de acné y seborrea leves.
Lípidos, polisacáridos y proteínas. Ejercen sobre la piel propiedades hidratantes, emolientes y calman la picazón.
Vitaminas E, A y B; azúcares y grasas. Ayudan a reestructurar la membrana celular actuando como antioxidantes, al retrasar el envejecimiento cutáneo.

 

Por todas estas características, la avena es un excelente protector de la barrera cutánea.