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Recomendaciones

Cómo saber si tu hijo tiene piel sensible

La piel sensible y reactiva es una condición que se da en niños de todas las edades y que se caracteriza por reaccionar con mayor facilidad ante factores de cualquier tipo: climáticos, cosméticos y psicológicos, entre otros. 

Si bien la piel sensible se manifiesta de diferentes formas en cada persona, hay algunos indicadores que pueden ayudarte a detectar si tu hijo tiene este tipo de piel delicada

  • Mejillas secas y enrojecidas 
  • Piel fina, clara o reactiva
  • Piel Seca 
  • Dermatitis en el pañal 
  • Tirantez 
  • Picazón en la piel, aunque no haya picaduras ni ninguna lesión visible 
  • Reacción de excesiva al frío y al viento 
  • Enrojecimiento permanente de la piel clara o fina 
  • Descamación en el rostro y cuerpo 
  • Reacción ante distintos tipos de telas y lanas
  • Enrojecimiento ante la mínima exposición al sol 
  • Labios resecos con frecuencia 
  • Sensación de hormigueo 

Es muy importante que si sospechás que tu hijo tiene la piel sensible puedas comprobarlo con un dermatólogo pediátrico para que lo diagnostique correctamente. De ser así, deberás cuidarlo con productos específicos para su tipo de piel delicada. 

Además, hay otros recaudos que podés tomar para cuidar la piel sensible: 

  • Uñas cortas: los niños pequeños se rascan y muchas veces se lastiman la piel. Incluso, si se rascan de noche, se les puede poner unos guantes finitos a la hora de dormir. 
  • Temperatura: no exponerlo a temperaturas muy extremas y evitar los contrastes abruptos como salir a la calle luego de estar con aires acondicionados demasiado fríos
  • Humedad: evitar que se encuentre en ambientes con humedad escasa. 
  • Hora del baño: se recomienda no alargar mucho el momento del baño. Además, la temperatura del agua no debe ser ni demasiado fría ni demasiado caliente
  • Luego del baño: no lo seques frotándole la toalla, es mejor que le des pequeños toques. También es importante cuidar que los pliegues de las extremidades y los dedos no queden húmedos. 
  • Toalla: es preferible usar toallas suaves de algodón. Lavarla sin jabón abrasivo ni suavizante. Hidratación y nutrición de la piel sensible: mantenerla hidratada con una crema hidratante emoliente. A veces es necesario hacerlo varias veces al día, podés aprovechar para darle un masaje relajante a tu hijo. 
  • Pañales: se recomienda usar pañales desechables de fibras orgánicas o lavables, y cambiarlos cuando lo ensucia para que no se irrite. 
  • Ropa: es preferible comprarle ropa de algodón orgánico natural sin fibras sintéticas añadidas.